Ni- Hao
La primera sensación es la que cuenta…
Los 450 km x hora del tren bala que te traslada desde el aeropuerto al centro de Shanghai suspendido por imanes provoca justo lo que desean ” im-presion arte “.

Esa mirada pilla y ese cuchicheo cuando pasas delante es agradable y recuerda aquellas otras épocas pasadas más divertidas.

La segunda cosa que te llama la atención aquí es la polución tan tremenda que tienen…
No es que sea un dia determinado o cuestión de tu cámara.
Es la forma en la que lo ves y verás..

como intentar hacer una foto sin gente ” extra “.. Imposible.
Para ellos un dia normal es como el principal de la Expo para nosotros.
Pero no se inmutan y soportan largas colas en filas como niños en la escuela pasándote por encima si cuadra como una manada de elefantes…

las indicaciones del metro en Ingles , te permiten organizarte sin problemas y es muy económico.

y aquí en Shanghai, es muy moderno como podéis comprobar

Pero en el centro de la ciudad, convive la tradición con la modernidad, encontrando verdaderos oasis en medio del caos del tráfico y la polución, como los jardines del Yu Garden.

Es muy agradable el jardín de la dinastía Ming con sus paseos en zig-zag y escaleras ( para aullentar a los malos espíritus ), sus estanques con carpas de colores, sus templos y estatuas .. Intentar ir por la mañana a primera hora).

Junto al jardín, hay un mercado, que ya es casi un centro comercial moderno. Hay de todo, y es ideal para encontrar artesanía y recuerdos.

Los parques, son los puntos de encuentro y relax donde se juntan para todo, especialmente para disfrutar de una buena partida de damas o practicar Tai chi.

En pleno centro, se encuentra una de las visitas obligatorias, el templo budista de Jing An, que es el más antiguo de la ciudad, cuenta con varias Deidades entre ellas un gran Buda de plata de más de 4 metros.

Pero lo más curioso, es sentarte fuera y contemplar a la gente que viene a hacer sus oraciones y plegarias.


Tuvimos ocasión de visitar una fabrica de telas y tintes.

El tratamiento de la seda, la separación de los hilos es un verdadero trabajo artesanal.

Apenas a 1 hora en tren hacia el Sur Oeste, se encuentra la ciudad de Ngzhou, que es un remanso de paz y belleza frente a la gran ciudad.

El recorrido por los lagos es muy relajante, está todo muy bien organizado







Los magníficos jardines y los templos como el del Alma escondida o la Pagoda inclinada te transportan a la época Ming en segundos.


Este enorme Buda con cara de bonachón, y que parece que está partiéndose de risa, no sólo te transmite buen “rollito” sino que, además, parece que da suerte a todo aquél que tiene la oportunidad de tocarlo.

Xian, es como Abu Simbel te deja con la boca abierta, no solo lo que ves, sino lo que se supone que aún está pendiente por abrir…

Cuando dominen la pérdida del color por el contacto con el aire, esto puede ser 3-4 veces más grande de lo que se ve actualmente…




.Imaginar la cara que se les pondría al ver como se les escapaba el color en minutos por el contacto con el oxígeno… El agricultor que los encontró, hoy heróe nacional, se pasa el dia firmando autógrafos …

La entrada a la Ciudad Prohibida impone, especialmente desde la Plaza de Tian An Men, el estricto control policial especialmente aquí, se deja sentir.




Una vez dentro del recinto, no puedes salirte de la Peli ” El Ultimo emperador “.todo es espectacular y grandioso.
Y en las afueras nos queda una última gran visita


hacer un pequeño trayecto , te da la medida de este coloso, las duras rampas serpenteando las montañas son tremendas y con peldaños muy estrechos.




Lo que no pude es acostumbrarme a la comida, casi ni probarla, a mí me entra por los ojos y lo que mis ojos veían, no les gustaba, especialmente la cocina Cantonesa. Menos mal que había restaurantes Japoneses, Brasileños y algún Italiano, difícil era encontrarlos, pero peor era conseguir hacerte entender con el taxista para llegar y volver al hotel.. ¡ esto es ” cosa de Chinos… ” !
